Ante la actual situación de crisis sanitaria derivada de la pandemia por COVID-19 (OMS. Miércoles 11-III-20) y en virtud de la declaración del estado de alarma en España (BOE de 14-III-20), desde la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Cuenca, ratificando los distintos comunicados del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (22-III-20. “Ni un día más”) (28-III-20. “Ni un día más, ni un test de menos”), e ilustrándolos según los preceptos de nuestro Código de Deontología Médica del año 2011 (CDM-11), SE EXPONE:

Con el fin de facilitar el respeto del deber que nos es propio a todos los médicos quienes prestamos nuestro servicio en el Sistema Nacional de Salud, en lo tocante a “velar y contribuir para que en él se den los requisitos de calidad, suficiencia y cumplimiento de los principios éticos” (CDM-11. Artcl.45.1), el Colegio de Médicos de Cuenca, a través de su Comisión de Deontología, SE PONE A DISPOSICIÓN DE TODOS LOS COLEGIADOS DE LA PROVINCIA, asumiendo a su vez su responsabilidad de “defenderlos cuando se vean perjudicados a causa del cumplimiento de este Código” (CDM-11. Artcl.44.3), sobre la base de que no podemos obviar la exigencia que en la actual y tremenda situación de pandemia COVID-19, se nos requiere a los “Directivos de la Organización Médica Colegial, Juntas Directivas de los Colegios” en cuanto a “intervenir en la organización sanitaria y sobre todos aquellos aspectos que puedan afectar a la salud de la población” (CDM-11. Artcl.44.7).

Recordemos que “La PRINCIPAL LEALTAD DEL MÉDICO es la que debe a SU PACIENTE y la salud de éste DEBE ANTEPONERSE A CUALQUIER OTRA CONVENIENCIA” (CDM-11. Artcl.5.3). “El médico, principal agente de la preservación de la salud, debe velar por la calidad y eficiencia de su práctica, principal instrumento para la promoción,
defensa y restablecimiento de la salud” (CDM-11. Artcl.7.2). “El médico, tiene el deber de prestar a todos los pacientes una atención médica de calidad humana y científica” (CDM-11. Artcl.21.1).

Para hacer efectivas estas premisas, el Colegio necesita de sus integrantes, de sus médicos, que PONGAN EN SU CONOCIMIENTO todas aquellas circunstancias que por una u otra razón estén suponiendo un menoscabo en la
calidad de la asistencia que está recibiendo nuestra población.

Que lo pongan en su conocimiento, de manera seria, leal y efectiva, por escrito, identificándose adecuadamente, evitando la “crítica despectiva” (CDM-11. Artcl.37.3), el “desprestigio, las injurias y las polémicas públicas” (CDM-11. Artcl.38.3), observando lo recogido en el Artcl.45.2 del CDM-11: “El médico, pondrá en conocimiento de la Dirección del Centro, las deficiencias de todo orden, incluidas las de naturaleza ética, que perjudiquen la correcta asistencia. Si
no fuera así, las denunciará a su COLEGIO, y en última instancia a las Autoridades Sanitarias, antes de poder hacerlo a otros medios”.

No obviemos que, aunque el “secreto profesional debe ser la regla, no obstante el médico podrá revelar el secreto, exclusivamente ante quien tenga que hacerlo, en sus justos límites, con asesoramiento del COLEGIO si lo precisara, si con su silencio diera lugar a un perjuicio al propio paciente o a otras personas, o a un PELIGRO COLECTIVO” (CDM-11. Artcl.30.1.c).

No, no se piensen que nos olvidamos de nuestros compañeros “médicos quienes ocupan cargos directivos en instituciones sanitarias”, los cuales desde su posición de gestión también abordan la presente crisis sanitaria; muy al contrario, el COLEGIO DE CUENCA, también está a su disposición según lo ya expuesto, siendo conocedor del deber que se les demanda en cuanto a “velar para que las prestaciones se adapten a las verdaderas necesidades asistenciales de la población y a las posibilidades reales de financiación, evitando que se ofrezcan servicios sanitarios sin la debida dotación de medios humanos y materiales” (CDM-11. Artcl.47.1).

“Es obligación del Director Médico de la Institución, eliminar cualquier obstáculo que impida que la relación médico-paciente sea directa, inmediata y en lugar y tiempo adecuado, preservando la intimidad del paciente y la SEGURIDAD DEL MÉDICO” (CDM-11. Artcl.47.2).

Es en estas situaciones extremas, excepcionales, pero extremas como la actual pandemia, cuando nos vemos en la necesidad de recordar que los “derechos de los pacientes tienen preferencia sobre la confraternidad entre médicos, como deber primordial” (CDM-11. Artcl.37.1), pero sin desatender la “obligación de defender al colega que es objeto de ataques o denuncias injustas” (CDM-11. Artcl.37.2), en equilibrio con la afirmación de que “no supone faltar al deber de confraternidad, el que un médico comunique a su COLEGIO, con discreción, las infracciones de sus colegas contra las reglas de la ética médica o de la práctica profesional” (CDM-11. Artcl.38.4).

Ahora, más que nunca, los MÉDICOS debemos dar ejemplo de templanza, responsabilidad y profesionalidad, exponiendo nuestro repertorio de realidades actuales, propósitos y esperanzas para el futuro, dirigiendo nuestra conducta por el parámetro característico de la Ciencia: la vocación de servicio al más necesitado, el humilde deseo de servir, como constante válida en el presente, observando la obligación que todos tenemos de “procurar la mayor eficacia en el trabajo y el rendimiento óptimo de los medios que la sociedad pone a nuestra disposición” (CDM-11. Artcl.7.4, Artcl.21.3).

Esta actitud no es solo necesaria, sino que es perfectamente posible, no se trata de una utopía, sino de una oportunidad histórica de asumir la misión encomendada.
No es un ideal teórico inalcanzable, sino un ideal que puede realizarse si se ponen a
su disposición las energías precisas.

No se trata de una decisión personal, de una opción, siendo en verdad una muestra de compromiso colectivo, de sentido moral bajo el imperativo del interés general y el bien común, de fe resuelta en que es posible soportar los mayores sacrificios, de aceptar la diversidad de matices compatibles con la unidad de fines, en aras a alcanzar una nueva luz, para nuestros pacientes y para la misma profesión médica.

En consecuencia de todo lo cual, la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Cuenca, SOLICITA A LOS COLEGIADOS DE LA PROVINCIA quienes a consecuencia de la pandemia COVID-19 se hayan visto afectados de
cualquier manera:

Que a través de la cuenta de mail deontologiaicomcu@gmail.com se nos de traslado de su situación laboral y/o de salud. Con el fin de unificar el formato de las comunicaciones que podamos recibir, mejor gestionando su tramitación, se estima del todo necesario, que en los escritos remitidos, se indique:

  • Filiación completa del médico: Nombre, apellidos y número de Colegiado.
  • Centro de trabajo y puesto.
  • Motivo de la comunicación a la Comisión de Deontología (Descripción de la situación y hechos manifestados).

Agradeciendo la colaboración de todas las partes implicadas, siendo cuanto ha de manifestarse en cumplimiento de las tareas colegiales encomendadas a esta Comisión de Deontología.