En un comunicado, manifiesta su posición frente a estos contratos para las suplencias de vacaciones en Atención Primaria recordando a la administración  sanitaria regional que «la legislación  europea y española actual marca la necesidad de estar en posesión  del título de Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria para ejercer en dicho ámbito asistencial».

El Consejo Autonómico de Colegios Médicos de Castilla-La Mancha, que agrupa a las cinco corporaciones médicas provinciales y que preside actualmente la Dra. Natividad Laín, máxima responsable del COM Toledo, ha querido hacer pública su posición respecto a la contratación de Licenciados/Graduados sin título de Especialista para las suplencias de vacaciones en Atención Primaria y recuerda a la administración sanitaria que «la legislación europea y española actual marca la necesidad de estar en posesión del título de Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria para ejercer en dicho ámbito asistencial».

Señala que la Atención Primaria tiene unas características específicas, y una complejidad que hacen imprescindible una formación especializada para ejercerla con garantías para la población. «No olvidemos,- puntualiza-, que se trata del primer nivel de atención sanitaria, el de mayor accesibilidad y que requiere muy amplias y variados conocimientos para mantener esa capacidad de resolución de problemas por encima del 80% que permiten que funcione de una manera correcta el resto del sistema sanitario».

Asimismo, añade que la contratación de médicos sin especialidad para realizar las complejas funciones de una buena Medicina familiar y comunitaria «desprestigia la labor de los profesionales de la Atención Primaria, al extender entre la población la idea de que no se requiere una especial capacitación para su desempeño, abriendo aún más la brecha con las especializaciones de ámbito hospitalario, donde como norma general no se realizan estas contrataciones».

Desde el Consejo Autonómico de Colegios de Médicos de Castilla-La Mancha «comprenden que las plantillas de médicos de Atención Primaria están al límite de sus capacidades físicas y psíquicas tras los meses de pandemia, su durísimo trabajo en primera línea, como demuestra la gran cantidad de médicos contagiados y los compañeros fallecidos desempeñando su labor en sus consultas, domicilios de los pacientes y puntos de urgencias» .

«Somos conscientes de que es necesario ofrecerles el adecuado descanso, sin que ello suponga sobrecargar a los compañeros con acúmulos de consultas u otras tareas que les lleven aún más al límite» y también de que, en ese contexto, es posible que en ocasiones la contratación de los médicos sin especialización sea la única salida posible».

Por ello, teniendo presente todas estas consideraciones, el Consejo exige que se cumplan por parte de los gestores sanitarios los siguientes puntos:

.- Que la contratación de médicos sin especialidad para las consultas de Atención Primaria sea siempre considerado como un último recurso en aquellos casos en que exista de forma cierta la posibilidad de  contratar  médicos con especialidad en Medicina Familiar y Comunitaria y ello pusiera en riesgo garantizar los merecidos descansos de los médicos de Atención Primaria.

.- Que estos médicos en ningún caso desempeñen su labor en consultorios únicos, o en puestos de especial dificultad o riesgo para la población a la que atiendan, estando siempre respaldados por compañeros especialistas que ejerzan una labor de tutelaje debidamente compensada por las gerencias.

.- Que estos médicos no desempeñen su labor de sustitución en consultas de especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria tutores de residentes, pues ello afectaría gravemente el aprendizaje de éstos.

.- Que estos médicos no realicen atención continuada, pues se trata de una labor generalmente con limitados recursos humanos que requiere de una importante experiencia de la que carecen.

.- Que se transmita a la población información suficiente y adecuada acerca de estas contrataciones especiales y de las limitaciones lógicas en las labores que pueden desarrollar, explicando con claridad que se trata de un servicio muy básico y muy alejado de la auténtica Atención Primaria.

El Consejo espera que «de una vez por todas» las administraciones sanitarias afronten el reto de la escasez de recursos humanos especialmente en el ámbito de la Atención Primaria, así como en los servicios de Urgencias tanto de Atención Primaria como Hospitalaria, «apostando por la estabilidad laboral en los contratos, la adecuación de las plantillas a las necesidades reales de la población y la necesaria inversión para subsanar este problema que afrontamos de forma recurrente en estas fechas, agravado por la terrible situación que hemos atravesado».